¿Más o
menos?
En las últimas semanas, tras
concretarse el tan inesperado como temido acuerdo UCR - PRO, el intendente de
Tigre sufrió de manera repentina una significativa baja en la intención de voto
de acuerdo a la mayoría de las encuestadoras entre las que se encuentran la de
Ricardo Rouvier y Poliarquía que lo ubican tercero detrás de Scioli y Macri.
El mapa político y electoral
argentino es tan variable y cambiante como la política misma. Es por eso, que
hablar de polarización es muy repentino si tomamos en cuenta que el ex jefe de
gabinete que hoy tiene un promedio de voto cercano al 20 %, hace 3 meses se
ubicaba al tope de las encuestas con un 30 %.
Para hacer un poco de memoria y
situarnos en tiempo y espacio, es necesario saber que en la política Argentina,
siete meses es una eternidad, lo que en cualquier otro país equivaldría a años
en la misma circunstancia. Sin embargo, todo puede darse vuelta en el momento
menos pensado. Recordemos, por ejemplo, que tras la renuncia de Fernando de la
Rua en 2001, el presidenciable con mayor intención de votos era el por entonces
gobernador bonaerense, Carlos Ruckauf, quien meses más tarde se bajaría de la candidatura
por falta de popularidad.
Pero, ¿Cómo explicar la baja de
intención de voto en un candidato que hasta hace poco era el niño mimado de
todos los medios opositores y hasta Estados Unidos? Este fenómeno no es una
regla de tres simple que se explica en dos pasos, la realidad indica que el
electorado tiende a depositar su confianza en la persona que más solidez
transmita no sólo en lo discursivo sino también en la capacidad del aspirante
en la construcción de un espacio político.
Es aquí, justamente, donde el ex titular
del ANSES falló. Veamos el caso de Macri quien por un lado formó bloques con la
UCR, Elisa Carrio, Carlos Reutemann y Luis Juez, mientras que el líder del
Frente Renovador perdió a dos de sus piezas clave del conurbano como son Martin
Insaurralde y el intedente de Escobar, Sandro Guzman. Como si esto no fuera
suficiente para la caída de imagen del tigrense, las incorporaciones del
mercado de pases político del Frente Renovador han sido no menos que erróneas
al incluir personajes desgastados y devaluados de la política actual como,
Gerardo Morales, Francisco de Narvaez ¡pobre
Giustozzi! , Mónica López y Guillermo Nielsen en la ciudad de Buenos Aires.
El objetivo principal del Frente
Renovador de cara a lo que viene en la carrera presidencial será básicamente
mantener la estructura bonaerense, ya que el 40 % del padrón electoral se
concentra en la provincia de Buenos Aires y tanto Massa como sus allegados
tienen todas las herramientas para solidificar esa estructura siempre y cuando
los “barones del conurbano” no le suelten la mano ante la disminución de
popularidad. Aquí, es donde se encuentran las claves de la campaña de Massa, en
mantener felices y cerca a los siempre cambiantes y ambivalentes caudillos de
la provincia y en bloquear el avance de Macri en la misma (Cariglino) y de
Scioli (Insauralde y Guzman).
Otro de los factores que han
perjudicado la imagen pública de Massa en los últimos meses fueron las
exageradas burlas a su spot publicitario denominado en las redes sociales como
“Tajai” donde todos los medios incluyendo al mismísimo Tinelli se mofaron de su
forma de hablar y gesticular.
A ésto también hay que sumar la sorpresiva
inmunidad mediática de Daniel Scioli, que parece paradójicamente estar
protegido por el grupo Clarín y al intento desesperado de la prensa en general
de crispar al electorado con un escenario de blanco o negro sin chances para
los grises. El ex jefe de gabinete, hoy, mantiene una imagen pública de
kirchnerista arrepentido y es en este punto donde corre con desventaja con
Mauricio Macri.
Massa ha sabido capitalizar en
sus discursos y propuestas que los problemas que más afligen a la sociedad
argentina son la Inflación y la inseguridad. Estos dos aspectos son
constantemente citados por el tigrense como los temas más urgentes a resolver. De
hecho es el único candidato que se atreve a declarar con marcado énfasis su
plan para combatir el crimen y el narcotráfico. El problema no radica en el "que" si
no en el "donde", ya que el candidato presidencial suele utilizar frecuentemente como plataforma
de campaña, espacios y horarios televisivos no muy ligados a la politica en la mañana y tarde de "America 2".
Al mismo tiempo y refriéndonos al
rubro económico, el Frente Renovador tiene entre sus filas a Roberto Lavagna, considerado
por la sociedad como el mejor ministro de Economía de los últimos tiempos. Sin
embargo el hombre que manejo las finanzas argentinas por casi cuatro años, con
tasas de crecimiento del 8 % anual, inflación baja y superávit fiscal, se
mantiene con un perfil bajo hasta ahora inexplicable.
Situación similar ocurre con la diputada multipremiada por
su labor parlamentaria, Graciela Camaño quien tiene efímeras apariciones mediáticos
en representación del Frente Renovador.
Actualmente, todas las encuestas dan como ganador a Massa en
un escenario de balotaje, pero primero para que esto ocurra el bonaerense debería
tener una intención de voto similar a la de unos meses atrás.
El massismo deberá dar un golpe de timón para no perder terreno ya que la
popularidad de Scioli sigue intacta y la Clase Media está inclinándose poco a
poco hacia Macri. Es por este motivo que la única manera de volver al terreno
de juego es mediante una sociedad con los caudillos del interior como Rodriguez
Saa y Jose Manuel De la Sota ya que estos garantizan algo que el PRO carece,
federalismo.
Una eventual implosión de la coalición PRO-UCR es
otro de los puntos que podrían favorecer las aspiraciones de Massa, ya que no
hay olvidar que Elisa Carrio ha criticado en los últimos días a Mauricio Macri,
por su método de financiación y Sanz no para de ser desestimado públicamente por
el ex presidente de Boca.
En la recta final de la carrera presidencial y a pocos meses para las PASO,
el camino hacia el sillón de Rivadavia seguirá su curso y por ahora son tres
los candidatos que se lo disputan. En tiempos donde cada decisión es
irreversible y los medios de comunicación impulsan una crispación sin medias
tintas, el intendente de Tigre deberá decidir si ir por todo, refugiándose en
la estructura conurbarense y ampliando su relación con el Peronismo Federal o
simplemente conformarse con la provincia que no sería más que un premio
consuelo para sus aspiraciones.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario